Actualidad Retail
Zonas del punto de venta : cómo identificar áreas frías y calientes en tu tienda
2018
La cantidad de productos que podemos tener a la vista en nuestra tienda no es infinita.
¿Cómo elegir los productos que son más rentables para tu negocio? Para ello, es fundamental comprender cómo se distribuyen las zonas del punto de venta y cómo influyen en el comportamiento de los clientes.
- ¿Cómo tener siempre el surtido ideal?
- ¿Cómo elegir los productos que son más rentables para tu negocio?
- ¿Cuáles son las zonas que reciben más visitas?

Los clientes suelen seguir un itinerario al entrar en el establecimiento. Ya sea por cómo has dispuesto los muebles o cómo hayas colocado los productos, va a existir un comportamiento del cliente que va a generar zonas frías y zonas calientes en el interior de tu punto de venta. Estas zonas del punto de venta son determinantes para maximizar la exposición de productos y mejorar la experiencia de compra.
Por ello conocer que son estas zonas y estudiar el comportamiento del cliente te permite optimizar el recorrido para dejar las menos zonas frías posibles.
Las zonas frías de tu punto de venta : cómo identificarlas y mejorarlas
Primero definamos lo que es una zona fría. La zona fría de un punto de venta es el lugar donde se produce muy poco tráfico. Puede que un espacio sea una zona fría porque sea menos accesible o menos visible, ya sea por iluminación o por la disposición de las estanterías. Es fundamental que el diseño sea intuitivo para guiar a los clientes hacia los productos que ofreces. Cuidado de no colocar estanterías que corten el paso hacia una parte importante del local y perjudique el recorrido del cliente, creando zonas frías donde no debería haberlas.
Para el minorista, los puntos fríos son los metros cuadrados más caros y, por tanto, hay que saber cubrir el espacio para optimizar las ventas.
Para mejorar estos puntos, es importante tener un acceso despejado, además de incentivar el tráfico, situando en las zonas frías los bienes de primera necesidad, los productos más frecuentes o de mayor rotación. También se pueden utilizar elementos visuales atractivos para dirigir la atención hacia estas áreas menos transitadas. Así, optimizar las zonas del punto de venta se convierte en una estrategia clave para aumentar la rentabilidad y mejorar la experiencia del cliente.
Las zonas calientes del punto de venta: características
Las zonas calientes son los espacios que se localizan dentro de la circulación natural de los clientes, sea cual sea el interés generado por los productos de esa zona.
Es crucial observar que las zonas no solo se definen por la ubicación, sino también por el tipo de producto que se encuentra en ellas. Hay que decir que los productos de mayor demanda generan automáticamente zonas calientes, aunque hay zonas de tránsito que van a tener mucha afluencia, cómo es por ejemplo la entrada. Estos espacios van a tener mayor visibilidad sin que hagamos nada, ya que los clientes deben cruzarla sí o sí. Es un buen lugar para colocar aquellos productos que queramos impulsar la venta o con menor frecuencia de compra.
Las zonas calientes pueden ser también los escaparates, ya que reciben gran afluencia de tráfico y su correcta configuración puede ser un reclamo para invitar a los clientes a entrar.
Sensores de calor para medir la afluencia en el comercio y optimizar las zonas del punto de venta
Para ordenar adecuadamente los productos dentro de un punto de venta, es fundamental identificar correctamente las zonas frías y las zonas calientes. Este análisis permite adaptar el diseño y la disposición de los productos para maximizar la atracción de los clientes y mejorar los principales KPI retail relacionados con la conversión y el rendimiento por área.
La tecnología actual facilita la identificación de estos espacios mediante el uso de sensores de calor y sistemas avanzados de seguimiento. Estas herramientas, junto con un sistema de conteo de personas o soluciones de cuenta personas, permiten conocer por dónde se mueven los clientes, si recorren todo el establecimiento y qué zonas generan mayor interés. De este modo, es posible detectar ineficiencias en el layout, mejorar la accesibilidad y entender qué marcas o productos reciben más visitas.
Gracias a la amplia tecnología de Retail Intelligence disponible en el mercado, el retailer puede recopilar datos en tiempo real sobre el comportamiento del consumidor y transformarlos en KPI’s retail accionables. Estos indicadores permiten optimizar la estrategia comercial, redistribuir el espacio de venta y mejorar la experiencia del cliente en tienda.
El uso de software de análisis simplifica enormemente esta tarea, proporcionando reportes claros y detallados sobre el rendimiento de cada zona del punto de venta. Así, el retailer puede tomar decisiones basadas en datos y no en intuiciones.
Contar con herramientas de control y auditoría, junto con un sistema de conteo de personas, es indispensable para garantizar la máxima rentabilidad del espacio comercial y una gestión profesional del negocio.
TC Analytics es nuestro software para analizar en profundidad las zonas del punto de venta, medir la afluencia y optimizar cada área del establecimiento.

